Dícese de la persona que, en un ejercicio de libertad y confianza, realiza el acto fundacional de la atingencia al poner en conocimiento de la comunidad la existencia de un conflicto que afecta su esfera íntima.
Porque desde las narrativas de comunión, se produce una paradoja. Quien pone en conocimiento de la comunidad un conflicto que afecta o toca su intimidad quiere convertirlo en un problema, externalizarlo, para que se pueda resolver por todos cuantos lo comparten.
Los únicos conflictos que no tienen solución son aquellos en los que las personas son tratados como "problema".